Conociendo la Mepivacaína

La mepivacaína es un anestésico local de acción intermedia que fue descubierto en 1957 por A. F. Ekenstam, e introducido por el mismo en 1960. Pertenece al grupo de anestésicos tipo amida junto a la lidocaína, la prilocaína, la bupivacaína y la etidocaína. Sus propiedades farmacológicas son similares a la lidocaína y su fórmula química es clorhidrato de 1 metil-2’6′-pipecoloxilidida y su nombre IUPAC = N-(2,6-dimetilfenil)- 1-metil-piperidina-2-carboxamida.
Se utiliza por infiltración en los procedimientos quirúrgicos y dentales para la anestesia transtraqueal periférica (método de Bier) y para los bloqueos nerviosos simpáticos, regionales y epidurales.

Isogaine 3% azul

En comparación con la lidocaína, la mepivacaína produce menos vasodilatación y tiene un inicio más rápido y una duración de acción más prolongada.
Se presenta en forma de solución inyectable y para su uso dental se puede encontrar en una concentración del 2%, con vasoconstrictor o del 3% sin vasoconstrictor; además se puede presentar con dos tipos diferentes de vasoconstrictores, la epinefrina en concentración de 1:100.000 o la levonorfedrina a 1:20.000.
Proser Clínic nos la ofrece en una concentración del 3% sin vasoconstrictor (sin epinefrina) y podemos elegir entre estas dos marcas comerciales: Mepivacaína 30 mg/ml de Normon y Isogaine® 3% de Laboratorios Clarben.

 

El uso de mepivacaína al 3% está indicado en los casos en que la administración de vasoconstrictores esté contraindicada como es el caso de enfermos cardíacos, diabéticos y niños.

Mepvicaina

Al igual que todos los anestésicos locales, la mepivacaína bloquea tanto la iniciación como la conducción de los impulsos nerviosos mediante la disminución de la permeabilidad de la membrana neuronal a los iones sodio y, de esta manera la estabilizan de manera reversible. Dicha acción inhibe la fase de despolarización de la membrana neuronal, dando lugar a que el potencial de acción se propague de manera insuficiente y al consiguiente bloqueo de la conducción. Los anestésicos del grupo amida se metabolizan en el hígado y no en la sangre y se excretan por la orina.
La velocidad de absorción depende del lugar y la vía de administración (sobre todo de la vascularización o velocidad del flujo sanguíneo en el lugar de la inyección), de la dosis total administrada (volumen y concentración), de las características físicas (como grado de unión a proteínas y solubilidad en lípidos), de cada fármaco en particular y de que se utilicen o no simultáneamente vasoconstrictores.
Se ha de utilizar la dosis menor requerida para el efecto deseado, ajustar la dosis individualmente según edad, peso y particularidades del paciente e inyectar lentamente. Se ha de tener en cuenta que la administración por vía intravenosa está contraindicada.

La vida media plasmática es de 2 a 3 h en el adulto y puede llegar hasta 9 h en el neonato.

Se debe tener precaución en los siguientes casos:

• Pacientes con sensibilidad a fármacos, especialmente a los anestésicos u otros componentes químicamente relacionados.
• Pacientes con enfermedad o disfunción hepática: debido a que los anestésicos locales tipo amida se metabolizan en el hígado, los pacientes que padezcan enfermedad hepática grave, presentan riesgo de desarrollar concentraciones plasmáticas tóxicas de mepivacaína debido a su incapacidad de metabolizar los anestésicos locales.
• Pacientes con enfermedad renal, debido a que se puede acumular el anestésico o sus metabolitos.
• Pacientes con hipertermia maligna. La mepivacaína, como el resto de los anestésicos locales de tipo amida, puede contribuir al desarrollo de la hipertermia maligna en el caso de que se requiera anestesia general suplementaria.
• Pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva o disfunción cardiovascular, ya que la mepivacaína puede exacerbar los efectos depresores cardíacos.
• Pacientes con problemas de ritmo y bloqueos cardíacos.
• Pacientes con enfermedad nerviosa degenerativa activa.
• Pacientes con defectos de la coagulación.
• Inflamación y/o infección en el lugar de inyección: que pueden modificar el pH en el lugar de aplicación y disminuir así el efecto de la mepivacaína.
• Pacientes muy jóvenes, ancianos, o con enfermedad aguda o muy debilitados, que deben recibir dosis reducidas de acuerdo con su edad y estado físico ya que son más sensibles a la toxicidad sistémica.